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viernes, 21 de octubre de 2011

El jardín




Toda vivienda puede disfrutar de los beneficios y bendiciones de un jardín, ya sea éste un amplio terreno, un patio, una terraza, un balcón, el alféizar de una ventana, una jardinera, un conjunto de macetas o una representación en una fuente o bandeja.

Cuanto más urbano sea un entorno, más precisará de la presencia de un jardín y de elementos naturales. Esta necesidad será aún mayor en el caso de que haya niños en la casa. El feng-shui, desde su origen, se ha ocupado de los paisajes, pues precisamente en sus albores se aplicaba para buscar el emplazamiento más propicio para las tumbas. Los elementos del entorno, la dirección y el equilibrio energético se consideraban fundamentales para la correcta ubicación de las tumbas. Los expertos en feng-shui se ocupaban de lograr los entornos más favorables para la persona fallecida, ya que en las creencias chinas los antepasados y el lugar que ocupan repercuten en su descendencia. Por este motivo, el entorno y la posición de las tumbas resultan de gran relevancia, ya que una ubicación inarmónica acarrearla desgracias y mala suerte a sus descendientes, mientras que un emplazamiento favorable ejercería una influencia positiva en las generaciones futuras.

Los principios del feng-shui que rigen en el paisaje, tanto para un terreno ajardinado como para una jardinera, son el equilibrio y la armonía, que se expresa fundamentalmente en el balance entre el yin y el yang y las líneas y los movimientos curvos. La geometría solamente era aceptada tradicionalmente en los jardines de los emperadores, ya que éstos eran símbolos semidivinos, que representaban la unión y el control de las fuerzas naturales de la Tierra y el Cielo.

El shan-shui, arte chino de la pintura paisajística, se aplica a los diseños de jardines. El término shan significa «montaña» y simboliza la dureza, los desarrollos verticales, la cercanía del cielo y los aspectos yang; y, el vocablo shui significa «agua»y representa su opuesto la delicadeza, los desarrollos horizontales, lo cercano a la tierra y los aspectos yin. Para lograr un paisaje armónico ambas fuerzas deben mantenerse equilibradas. La montaña y el agua se abrazan en estas composiciones pictóricas y conviven armónicamente, produciendo la serenidad característica de la paisajística china.

Los japoneses también tienen formas de feng-shui como el in yodo o el fu sui que se aplica a los jardines. Los tradicionales jardines japoneses y los del feng-shui chino tienen cosas en común como la asimetría, la ausencia de la línea recta y el centro permanece en todos los casos libre y vacío. En estos jardines no hay césped, nada parece estar fuera de lugar, como si todo perteneciera al lugar de modo natural, como si nada se hubiera colocado allí, hasta las rocas parecen plantadas. Nos muestran una armoniosa mezcla de arbustos, árboles, flores y ornamentos, sin que ningún elemento predomine o sobresalga sobre los demás. El equilibrio y la armonía de estos jardines, de aspecto natural, provocan estados de ánimo que llevan a la serenidad, el apaciguamiento, la meditación y el regocijo.

Estos jardines no muestran una conquista de la naturaleza por la mano y obra del jardinero, como sucede con la mayoría de los jardines occidentales, sino por el contrario son tratados con humildad y respeto por las fuerzas de la naturaleza y el sabio hacer del jardinero muestra la comprensión y el amor por la esencia de la naturaleza, que conecta con los espacios, los tiempos, los ciclos y la propia esencia de la vida natural. Los jardines tradicionales chinos expresan el espíritu y la esencia del chi del cosmos con sus recorridos, ritmos, orientaciones y formas, y provocan emociones y sensaciones con las pinceladas sutiles gracias al color y a la variedad de plantas.

Lo interesante de las normas e indicaciones de feng-shui para los jardines, no es tanto crear jardines similares a los chinos, sino poder aplicarlas en los espacios ajardinados occidentales para lograr el máximo equilibrio y armonía que redunden en el bienestar de los residentes. Porque quizá, lo más adecuado no sea desubicar y trasladar los jardines orientales a las casas occidentales, sino aprender a sintonizar con las fuerzas naturales, recrear la esencia de la naturaleza sin dominarla, comprendiendo el lenguaje de las formas, los sonidos y los colores.

Un espacio ajardinado puede ser plantado con armonía y equilibrio, del mismo modo que se construye una casa, o se distribuyen y colocan el mobiliario y los objetos de ésta. Teniendo en cuenta el flujo de chi, el balance de los opuestos yin y yang, el equilibrio de los cinco elementos y el mapa bagua se pueden crear jardines o sus sustitutos, de diferentes estilos que resulten armónicos y que satisfagan las aspiraciones de los residentes, proveyéndoles de bendiciones.

Los jardines, las terrazas, los balcones, los patios, el alféizar de una ventana, las jardineras o su representación en una fuente o bandeja, resultan muy importantes en la calidad global del chi de una casa. Ya se ha comentado en otros contextos que las plantas marchitas, desvitalizadas, muertas o muy deterioradas atraen el sha-chi y que los árboles enfermos o débiles no son buenos guardianes, por lo que el buen mantenimiento de éstos resulta vital para disfrutar de todo el beneficio que pueden aportar. Además, las tareas de mantenimiento y cuidado de los llamados espacios verdes, suponen una actividad física de calidad para los residentes, que propicia la exposición al aire puro y el contacto directo con la tierra y la vida. Lo que supone una interrupción muy beneficiosa en las vidas, por lo general recluidas, sedentarias y en ambientes desnaturalizados; sin olvidar las funciones positivas que los propios jardines y las labores que requieren, pueden reportar a los residentes, a través de las emociones y de los sentimientos que generan.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El Patio trastero, desván o sótano



Algunas casas cuentan con habitaciones específicas para realizar el lavado o planchado de ropa, el almacenamiento de comida, de herramientas, de materiales u otros elementos; estas habitaciones se han englobado en un mismo apartado, porque las normas de feng-shui que rigen en estos casos son muy similares.

Lo primordial en estos espacios es evitar el desorden, el caos, el almacenamiento incontrolado y desmedido, la mala iluminación, el abandono, la despersonalización y el descuido. Estos espacios son parte de la casa y el flujo de la energía y su calidad influye en la del resto de la casa y afecta a la vida de los residentes. Por ello, deben tener una buena presencia, estar amueblados y contar con distribución tan agradable como el resto de los espacios de la casa.

Si en estas habitaciones reina el caos, se utilizan como vertederos y quedan abarrotadas, resultan lugares insalubres donde la energía se estanca y merma la vitalidad de la casa, repercutiendo negativamente en los residentes. Si además son oscuras, generan aún más sha chi que pesará sobre la casa, como una nube contaminada. La buena iluminación en estos espacios reporta seguridad, sensación de espacio y comodidad. En especial los trasteros, desvanes y sótanos deberían contar con una luz de seguridad o de emergencia para prevenir accidentes.

La buena organización de los espacios y su contenido resulta conveniente para facilitar el movimiento, evitar estancamientos y también para ahorrar tiempo y ganar eficacia. La identificación en el almacenamiento resulta a la larga de gran provecho. El feng-shui recomienda reorganizar estos espacios al menos una vez al año, para renovar lo que ya no es útil, lo que está deteriorado, lo que ya no tenga sentido guardar... de modo que sólo quede lo que es necesario y reporte algún tipo de beneficio, y no se conviertan en pesados lastres innecesarios que restan claridad y dificultan el espacio para los residentes, además de no dejar sitio para las oportunidades futuras que les puedan llegar.

En las habitaciones donde hay electrodomésticos, es necesario que estén integrados, embutidos o guardados en muebles, de forma que cuando no se usen queden fuera de la vista. Así mismo, los productos de limpieza deben almacenarse convenientemente, mejor en armarios con puertas, para que no tengan peligro de derramarse por algún motivo y para evitar los efluvios tóxicos.

En cualquier espacio de almacenamiento más o menos cerrado, también hay que tener cuidado con los alimentos y los compuestos orgánicos, pues podrían generar o atraer la visita de animales no deseados. Las despensas resultan muy atractivas para todo tipo de intrusos, por ello el orden y la limpieza deben ser la máxima en la distribución y el tipo de muebles de este lugar. Prevenir es la cura más sabia, dice el dicho que «una manzana podrida pudre el cesto»; no permita que se cumpla en su casa. Las bolsas y cajas de alimentos deben permanecer bien cerradas, a ser posible herméticamente para evitar que se estropeen o que constituyan un reclamo para una fauna no deseada. Sólo un poco de harina o grano derramado puede constituir un festín para las hormigas. Existen algunos trucos populares para prevenir la aparición de mariposas y polillas, en lugares de almacenamiento de grano, como poner castañas en los cajones o estantes; o, para evitar la invasión de moscas en los alimentos como llenar bolsas de agua y suspenderlas del techo o limones partidos por la mitad y poner varios clavos de especia en la pulpa.

La iluminación en las Habitaciones


Feng Shui en el hogar-Iluminación en las Habitaciones
Las luces y las lámparas se utilizan como herramientas de feng-shui para corregir, en el interior o en el exterior de la casa o local, los desequilibrios de las formas y para armonizar o activar el flujo y movimiento del chi. El sol es imprescindible para el pleno desarrollo de los procesos vitales, en cuanto a la salud, la alegría y el bienestar de los residentes. Los puntos de luz y las lámparas simbolizan el sol. La luz es esencial para la vida por lo que su presencia es vital en los espacios.
La iluminación general de un lugar puede afectar al tono vital, a las emociones y a las actitudes de los residentes. El feng shui tiene en cuenta a la hora de analizar la iluminación de los espacios, tanto la luz natural que llega por las ventanas o es reflejada por los espejos o las piscinas y la que es generada por otros elementos no estelares. A la hora de abordar la iluminación de los espacios, el feng-shui, una vez más, busca el equilibrio, por lo que trata de evitar tanto la carencia de luz como el exceso. La entrada excesiva de luz solar directa en un espacio, o su resplandor, puede resultar muy perjudicial. Una habitación expuesta continuamente a un exceso solar, no estará equilibrada y resultará dañada en su contenido. El exceso de sol quema las plantas, decolora la pintura, agrieta los muebles, derrite el plástico, acartona las telas, estropea los materiales, aumenta la temperatura de los objetos y reseca el aire. Los efectos de este exceso perjudican a los residentes no sólo dañando sus posesiones, sino también su salud y equilibrio personal. La exposición excesiva a los rayos solares y su resplandor pueden causar diversos trastornos en el organismo humano, sobre todo en la piel y en la vista, sin olvidar la incidencia en las vías respiratorias y en el sistema emocional que tiene el aire reseco y caliente de una habitación.

El feng-shui recomienda corregir la desarmonía y el perjuicio que pueden causar los excesos de luz y rayos solares, que llegan a un espacio a través de las ventanas o por su reflejo en espejos, piscinas o masas de agua, modulándola hasta crear entornas armoniosos. Para corregir el desequilibrio, de luz o de sol excesivos, y regular su entrada en una habitación, se emplean persianas, toldos, cortinas, biombos o estores, que limitarán la entrada de luz o filtrarán los rayos solares en los momentos y lugares en los que se produzca un exceso negativo, para lograr un entorno equilibrado y benéfico. El sol que llega por la tarde a una habitación procedente del oeste es calificado por el feng-shui de maligno, pues como se mencionó al tratar el tema de las ventanas, considera que éste puede ser demasiado intenso y opresivo y provocar diversos trastornos en la salud y el comportamiento de los residentes. Por lo que recomienda armonizar este sol dañino con una bola facetada o suavizarlo de modo que no repercuta negativamente en los residentes.

La carencia de luz y sol, también puede resultar perjudicial, y dañar la salud físico-emocional de los residentes. Este desequilibrio por carencia puede provocar estados depresivos y debilidad. Cuando la luz natural no está disponible o no es suficiente en un espacio, se complementa con otros tipos de iluminación, que van desde los diversos elementos lumínicos eléctricos a las velas o lámparas de alcohol o aceite. Por otra parte, el feng-shui recomienda, si fuera posible por la distribución de la casa, mantener una luz encendida permanentemente en la pared norte, para equilibrar y mejorar este sector desfavorable y frío.

Dada la capacidad que tiene la iluminación para generar actitudes, estados de ánimo y tono vital se convierte en una herramienta esencial para crear la atmósfera, el clima o el ambiente que se requiere en cada habitación. La iluminación de una habitación debe responder al tipo de actividad y al uso que se desea dar a ese espacio concreto. En las habitaciones activas, el feng-shui recomienda que las luces sean brillantes, frente a las habitaciones pasivas donde se precise relajación se prefieren las suaves. Una luz tenue en los pasillos puede causar sentimientos depresivos, pero en un dormitorio puede permitir la relajación necesaria. Las luces bajas pueden crear ambientes románticos y relajantes. En los comedores se puede modular la luz para obtener una iluminación activa para el desayuno o cálida y recogida para la comida e Intima para la cena. Se pueden utilizar reguladores para graduar la intensidad de luz y poder crear la atmósfera adecuada, que facilite las actividades que se desean llevar a cabo en una habitación, en un momento dado. A este objeto pueden emplearse pantallas de colores para tamizar la luz y obtener las vibraciones de color que pueden potenciar los estados de ánimo. Las luces empotradas hacen que el chi fluya hacia arriba, que se eleve, por lo tanto serán muy adecuadas para las habitaciones activas e inadecuadas en las pasivas, como es el caso de los dormitorios. Las luces empotradas hacen que el chi suba, no es conveniente que estén ubicadas sobre mesas de comedor o escritorios, pues resulta perjudicial sentarse bajo ellas.

La iluminación con tubos fluorescentes puede ser dañina para el chi y el sistema nervioso de las personas, como se explicó al hablar de las curas de feng-shui con luz. Su utilización no es aconsejable en las habitaciones activas que requieran mantenerlas encendidas sobre la cabeza de los residentes, durante un tiempo prolongado, como es el caso de un estudio, despacho, comedor, cocina o cuarto de estar.

En general, las luces artificiales deben proyectarse hacia arriba o hacia abajo y no hacia los laterales. Las bombillas fundidas generan sha chi por lo que el feng-shui enfatiza que deben ser repuestas inmediatamente cuando se funden.

martes, 18 de octubre de 2011

Pasillos y escaleras





Son lugares de paso para la energía Chi, no hay que sobrecargarlos, pero tampoco dejarlos vacíos, hay que darles su propia personalidad.

Si los pasillos son grandes y oscuros estancarán el Chi. Hay que colgar campanillas y colorcar grandes plantas de interior.

Si la vivienda lleva muchas horas vacía se recomienda reactivar el Chi con un acuario que dará movimiento y ayudará a que circulen las energia positivas durante nuestra ausencia

Los espejos sirven para agrandar los rincones estrechos y ampliar las paredes. En un pasillo estrecho es interesante poner espejos frete las puertas de las habitaciones que recorra para que el chi no pase de largo.

Las escaleras permiten que la energía suba a pisos superiores y nunca debe de apuntar directamente a la puerta principal, si fuera así hay que poner un biombo como separador.

No es conveniente que dos puertas o ventanas estén enfrentada porque el Chi pasara de largo.

El dormitorio





Es la estancia mas importante relacionada con el amor, en este espacio se comparte la intimidad y nos sentimos protegidos. El dormitorio tendría que estar situado en una parte de la casa donde predomine el Yin y lo más lejos posible de la entrada principal.

Es mejor que solo tenga una puerta y que no haya ningún objeto relacionado con el trabajo.

La cama ha de estar apoyada en la pared y ni la cabeza, ni los pies tienen que estar dirigidos hacia una ventana, ni hacia una puerta.

Es aconsejable que la cabeza se dirija al norte, la energía fluirá de norte a sur y el descanso será mas profundo. No deben de existir ángulos rectos o puntas de muebles dirigidos hacia nosotros.

Los colores de tierra como el ocre son ideales para esta estancia por ser colores relajantes, aunque también hay que tener algún objeto rojo para potenciar la pasión.

Tener retratos de la pareja, plantas con hojas redondeadas y flores rojas o rosas, además de utilizar parejas de objetos en el dormitorio, potenciarán una relación de pareja más saludable.

Es muy importante lo que se ve primero al despertar.

Intente que los espejos no reflejen directamente la cama para no recibir excesiva energía Chi.

El cuarto de baño



El cuarto de baño esta relacionado con el elemento agua y este elemento esta relacionado con el dinero, por esta razón es importante que siempre la puerta y la tapadera del retrete estén siempre cerradas para evitar fugas de energía.

El verde claro, el azul y el blanco son colores adecuado para el cuarto de baño. Hay que utilizar colore suaves.

Mejor que los cuartos de baño tengan ventanas, si no es posible hay que jugar con los espejos para que el Chi circule armónicamente y tener un buen mecanismo de ventilación.

Hay que tener en cuenta que los cuartos de baño no estén en la zona Bagua del dinero o del matrimonio ni, si la casa tiene dos pisos, sobre la cocina.
Si están en la zona del dinero hay que poner dos espejos enfrentados para neutralizar las energías negativas.

Es mejor que el cuarto de baño este orientado hacia el norte.

Hay que tener cuidado con los escapes de agua, esto ayudará a que se entre la energia negativa o Sha.

Estancia y el Feng Shui







Es la zona más social de la casa, donde se reúnen además de la pareja y la familia, los amigos y las visitas...

es importante que aquí se aplique de forma individualizada el Bagua, delimitando cada una de las zonas del salón con los ocho enriquecimientos.

En el salón, es si cabe mas importante que estén equilibrados el Yin y el Yang, por ejemplo utilizando objetos redondos y cuadrados por igual.
Colores como el verde y el gris en la zona del matrimonio.

Elija muebles que no tengan cantos rectos ni esquinas puntiagudas.

Las ventanas que no se puedan abrir por completo son mas perjudiciales. Para evitar el mal Sha ponga plantas en la parte exterior de la ventana.

Evite en todo el hogar las lineas rectas.
Favorezca las curvas suaves.

Si atraviesan vigas en el salón o en cualquier parte de su hogar, se recomienda colocar   cintas rojas a su alrededor para evitar lo mas posible esas lineas rectas que canalizan con demasiada rapidez el Chi.

En la zona de la riqueza del salón tiene que haber una buena fuente de luz y algún objeto preciado, no hay que bloquear con los mueble las puertas ni las ventanas y hay que evitar que existan zonas en penumbra.

La luz de todo el salón ha de ser armónica y equilibrada.